Las jornadas, seminarios y congresos son una herramienta clave para generar conocimiento, fortalecer relaciones, impulsar la innovación y crear oportunidades. Ahora bien también generan un impacto ambiental y social ¿habías pensando en ello?
Aquí te damos las claves para realizar un evento en clave de Sostenibilidad.
Un evento sostenible debe integrar criterios ambientales, sociales y de buena gobernanza (ESG) en todas las fases del evento: desde su diseño hasta la evaluación de los resultados.
- Ambiental (E): medir, reducir y compensar la huella de carbono, sin olvidar la eficiencia energética, el uso responsable del agua y evitar residuos innecesarios.
- Social (S): garantizar la protección de los derechos laborales, reforzar la prevención de riesgos, asegurar la accesibilidad y promover entornos inclusivos.
- Gobernanza (G): seleccionar proveedores con criterios responsables (locales, ecológicos..), rendir cuentas sobre los resultados y comunicar los avances de forma clara y honesta, evitando siempre el greenwashing.
La sostenibilidad comienza mucho antes del día del evento
El mayor impacto de un evento no siempre se produce durante su celebración. Muchas de las decisiones que condicionan su huella se toman meses antes.
La elección del espacio, por ejemplo, puede marcar una diferencia importante. Un recinto público energéticamente eficiente o comprometido con la gestión responsable de residuos contribuye a reducir significativamente el impacto ambiental del encuentro. También conviene replantear como las acreditaciones, la documentación impresa o los regalos corporativos. En muchos casos, la digitalización permite eliminar cientos de impresiones innecesarias.
La movilidad constituye otro de los aspectos más relevantes. En muchos eventos, el desplazamiento de asistentes y proveedores representa una parte muy importante de las emisiones de carbono. Por ello, facilitar el acceso mediante transporte público, fomentar el vehículo compartido o incorporar formatos híbridos puede contribuir de forma significativa a disminuir ese impacto.
Del mismo modo, seleccionar proveedores locales ayuda a disminuir las emisiones derivadas del transporte, dinamiza la economía del territorio y fortalece el tejido empresarial de proximidad.
Elegir materiales reutilizables, minimizar los elementos de un solo uso, priorizar productos de temporada en el catering o habilitar puntos de separación de residuos son acciones que permiten reducir considerablemente la huella ambiental.
La sostenibilidad social también se refleja en detalles como: disponer de opciones alimentarias adaptadas a diferentes necesidades, facilitar información clara sobre accesibilidad o utilizar un lenguaje inclusivo en toda la comunicación del evento.
Cada decisión suma.
Medir para seguir mejorando
Un evento sostenible no termina cuando se apagan las luces.
Evaluar los resultados permite conocer qué medidas han funcionado, identificar oportunidades de mejora y establecer nuevos objetivos para futuras ediciones. Medir aspectos como la huella de carbono, el consumo energético, la generación de residuos, o la contratación de proveedores locales convierte la sostenibilidad en un proceso de mejora continua y no en una acción puntual.
En Fundación Somos Naturaleza creemos que la sostenibilidad se construye a través de decisiones cotidianas. Y organizar un evento responsable es una de ellas.
Porque un congreso, una jornada o una reunión empresarial pueden convertirse en mucho más que un espacio para compartir conocimiento: pueden ser también un ejemplo de cómo avanzar hacia organizaciones más comprometidas con las personas, el territorio y el planeta.
Autora: Mercedes García de Vinuesa