La Unión Europea está construyendo un nuevo marco normativo en el que la sostenibilidad deja progresivamente de ser únicamente una cuestión de voluntariedad para convertirse también en una cuestión de cumplimiento, trazabilidad, transparencia y gestión empresarial.
Para las empresas, incluidas las pymes, no solo deberán avanzar en poder demostrar qué hacemos, cómo lo hacemos y qué impacto conseguimos.
1. Directiva contra el Greenwashing
A partir del 27 de septiembre entra en vigor la Directiva contra el Greenwashing. Se trata de la transposición de la Directiva (UE) 2024/825 que tiene como objetivo proteger a las personas consumidoras frente a prácticas comerciales engañosas y facilitar que puedan tomar decisiones de compra con información ambiental más fiable.
Esta ley prohíbe el uso de alegaciones ambientales genéricas y engañosas (greenwashing) sin pruebas sólidas, protegiendo así los derechos de compra de los ciudadanos.
¿Qué obligaciones tienen las empresas?
- Proporcionar información clara, pertinente y fiable a los/as consumidores/as, como la obsolescencia temprana o afirmaciones ambientales.
- Evitar prácticas comerciales engañosas.
- Informar a consumidores/as sobre la disponibilidad de opciones de entrega respetuosas con el medio ambiente.
- Proporcionar información clara sobre las actualizaciones de software y sus efectos en el funcionamiento de los bienes digitales.
Expresiones como: «ecológico», «verde», «respetuoso con el medio ambiente», “eco-friendly”, «sostenible», “circular”; no deberían utilizarse como simples reclamos publicitarios sin una base objetiva y demostrable.
Por ejemplo, se deberá sustituir afirmaciones genéricas por información concreta.
❌ «Somos una empresa 100 % sostenible.»
✅ «En 2025 redujimos un 18 % nuestro consumo energético por unidad producida respecto a 2024.»
Para las pymes españolas, es un buen momento para revisar páginas web, campañas de marketing, envases, etiquetas, catálogos y redes sociales.
2. Reglamento de envases
Aunque este Reglamento (UE) 2025/40 entró en vigor en 2025, es aplicable con carácter general desde el 12 de agosto de 2026.
Su objetivo es reducir la generación de residuos de envases y avanzar hacia una economía más circular. Establece un sistema por el que el consumidor paga un depósito al comprar determinados productos y lo recupera al devolver el envase vacío. El objetivo es alcanzar una recogida del 90% de los envases de plástico antes de 2029.
La nueva normativa introduce progresivamente requisitos relacionados con cuestiones como:
- reducción del peso y volumen de los envases;
- reutilización;
- reciclabilidad;
- contenido reciclado;
- etiquetado;
- prevención de residuos;
- restricciones sobre determinadas sustancias;
- responsabilidad de los productores.
Esto significa que el envase deja de ser únicamente una cuestión de diseño, marketing o logística.
3. Reglamento Europeo contra la Deforestación
Entrará en aplicación el 30 de diciembre de 2026 para grandes y medianas empresas, mientras que las micro y pequeñas empresas tendrán hasta el 30 de junio de 2027.
Una de las claves del sistema es la trazabilidad en la cadena de suministro. Su objetivo es garantizar que las materias primas y productos comercializados en la UE no procedan de terrenos deforestados o degradados después de 2020.
- ¿De dónde proceden nuestras materias primas?
- ¿Quién las produce?
- ¿Qué información ambiental nos proporciona el proveedor?
- ¿Sabemos qué materiales contiene nuestro producto?
El Reglamento establece obligaciones de diligencia debida para determinados productos y materias primas comercializados en la Unión Europea o exportados desde ella: madera, café, cacao, soja, caucho, aceite de palma, y productos derivados como muebles o papel.
Las empresas afectadas tendrán que poder demostrar que las materias primas y productos cumplen los requisitos establecidos, incluyendo información sobre su origen y geolocalización y la realización de la correspondiente diligencia debida.
4. Ley de Movilidad Sostenible
Los centros con más de 200 personas, o 100 por turno, deberán activar su plan antes del 5 de diciembre de este año. Para facilitar esta transición, el Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible ha publicado una guía de apoyo.
5. Información ESG
La Directiva europea (UE) 2026/470 CSRD sobre información corporativa en materia de sostenibilidad, tiene como objetivo que las grandes empresas deban reportar sobre sus impactos Sociales, Medioambientales y de Gobernanza: emisiones, consumo energético, residuos, agua, materias primas, biodiversidad, condiciones laborales, igualdad, trazabilidad entre otras
Las pymes todavía no están obligadas pero tendría sentido ir dando pasos a favor.
No se trata de medirlo todo desde el primer día, pero podría empezar por una reflexión institucional
☐ ¿Sabemos cuáles son nuestros principales impactos ambientales?
☐ ¿Tenemos algunos indicadores ambientales medidos y comparables (consumo energético, agua, papel, generación de residuos, % reciclado)?
☐ ¿Podemos demostrar las afirmaciones ambientales que utilizamos en nuestra publicidad?
☐ ¿Sabemos qué materiales contienen nuestros productos?
☐ ¿Conocemos suficientemente el origen de nuestras principales materias primas?
☐ ¿Tenemos información ambiental de nuestros principales proveedores?
☐ ¿Tenemos objetivos ambientales anuales concretos y medibles?
☐ ¿Podríamos aportar información ESG básica si uno de nuestros principales clientes nos la solicitara mañana?
Y según tus respuestas, hacer una hoja de ruta para aquello que todavía queda por mejorar.
A modo de resumen,
Y todas apuntan en una misma dirección:
Más transparencia. Más trazabilidad. Más evidencia. Más responsabilidad.
En Fundación Somos Naturaleza creemos que la transición hacia modelos empresariales más sostenibles también puede ser una oportunidad para innovar, mejorar la competitividad, reducir impactos y generar un verdadero impacto positivo en el territorio.
Porque la sostenibilidad bien gestionada puede ayudar a:
- reducir costes;
- mejorar la eficiencia;
- anticiparse a cambios regulatorios;
- acceder a nuevos mercados;
- responder a las exigencias de grandes clientes;
- mejorar la relación con consumidores;
- reducir riesgos;
- fortalecer la reputación;
- atraer talento;
- y generar nuevas oportunidades de innovación.
¿Está preparada tu empresa?
Fecha: 1 de septiembre 2026
Autora: Mercedes García de Vinuesa