Somos Naturaleza

Alzanatura en Agricultura 7 

¿Puede la biodiversidad ser una aliada para la agricultura? ¿Puede un viñedo tradicional convertirse también en un espacio de conservación, de turismo y de generación de nuevas oportunidades económicas? Estas fueron algunas de las cuestiones que tuvimos ocasión de abordar recientemente en el programa #Agricultura 7 de 7TV Andalucía. 

[Ver la entrevista completa 160926 AGRICULTURA 7 MERCEDES GARCÍA DE VINUESA.mp4] 

Entrevista Alzanatura

Del alzacola a una nueva manera de mirar el campo 

Cuando la Fundación Somos Naturaleza comenzó a trabajar en torno al alzacola rojizo, la preocupación era esencialmente ambiental. 

Esta pequeña ave migratoria, vinculada a los paisajes agrícolas tradicionales, se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la biodiversidad de la Campiña Sur Cordobesa. Su presencia está estrechamente relacionada con un determinado modelo de paisaje: mosaico de viñedos y olivares tradicionales con vegetación en las lindes y espacios donde encuentra alimento y refugio. 

  • Si queremos que el alzacola pueda reproducirse, necesitamos conservar determinados hábitats. 
  • Si queremos conservar esos hábitats, necesitamos mantener determinados elementos del paisaje. 
  • Y si queremos que esos paisajes agrícolas continúen existiendo, necesitamos que las explotaciones que los mantienen sean viables. 

Es decir, nos dimos cuenta que no podíamos conservar al alzacola sin cuidar también el territorio que lo sustenta. 

Y tampoco podemos pedir a personas agricultoras y propietarios que mantengan determinadas prácticas si no somos capaces de acompañarlos, generar conocimiento y, sobre todo, ayudar a que esas prácticas tengan también un sentido económico. 

Alzacola Pepe Jiménez
Alzacola Rojizo – Fotografías realizadas por Pepe Jiménez

Ahí es donde aparece Alzanatura. 

El proyecto ha evolucionado desde los primeros acuerdos de custodia del territorio hasta convertirse en una iniciativa que conecta biodiversidad, agricultura, producto, territorio, emprendimiento y nuevas experiencias para el visitante. 

Actualmente son diez las fincas agrarias vinculadas a este proceso de custodia y a la generación de buenas prácticas en la Campiña Sur Cordobesa.

La biodiversidad como activo productivo  

Durante demasiado tiempo hemos presentado la conservación ambiental como algo que el agricultor debe hacer porque “hay que cumplir” una determinada normativa, obtener una certificación o responder a una exigencia externa. 

Pero Somos Naturaleza entiende la biodiversidad como una aliada, un activo productivo. Así un suelo vivo contribuye a reducir la erosión, las cárcavas y a mejorar la resiliencia de la explotación. Una finca con mayor diversidad favorece el control natural de determinadas plagas. La recuperación de lindes y vegetación mejora el paisaje y el atractivo turístico. Un sistema de gestión más ecológico y regenerativo aportar capacidad de respuesta frente a riesgos climáticos. 

Por eso, la sostenibilidad no debería entenderse únicamente como una obligación ambiental, sino como una estrategia de futuro para las explotaciones agrarias. 

Otro de los grandes retos que afronta el sector es la diferenciación. 

Nuestros agricultores compiten en mercados cada vez más globalizados y, al mismo tiempo, soportan una enorme complejidad administrativa y productiva. En este contexto, producir más no siempre es la única respuesta. 

Quizá tengamos que preguntarnos también: ¿Cómo podemos conseguir que producir aquí tenga un valor añadido que otros territorios no puedan copiar? 

La respuesta puede estar, precisamente, en nuestro propio territorio. 

Tierras llenas de vida

La Campiña Sur Cordobesa tiene un paisaje agrícola singular, una historia vitivinícola, unos sistemas tradicionales de cultivo, unas variedades, un patrimonio cultural y una biodiversidad que forman parte de una misma identidad. 

El proyecto Alzanatura busca precisamente poner en valor esa conexión entre producto y territorio. Se trata de poder contar una historia detrás de ese vino: “este producto procede de un territorio que conserva su biodiversidad, que protege sus paisajes agrícolas y que apuesta por mantener vivo el campo.” 

Y aquí aparece otra de las líneas que abordamos en Agricultura 7: el enoturismo como vía de diversificación económica. 

El futuro de muchas explotaciones rurales puede pasar por combinar diferentes fuentes de ingresos y por conseguir que el visitante no compre únicamente un producto, sino que compre también una experiencia: visitar un lagar, conocer un viñedo tradicional y experimentar su cuidado, descubrir el alzacola rojizo, conocer a las familias que trabajan esa tierra… 

Y precisamente ahí encontramos una enorme oportunidad para el medio rural: convertir nuestros valores naturales y culturales en experiencias capaces de generar actividad económica sin destruir aquello que las hace valiosas. 

Por eso la custodia del territorio resulta tan interesante. 

No consiste en imponer un modelo desde fuera, sino en generar acuerdos voluntarios, acompañar, compartir conocimiento y construir soluciones junto a los propietarios y productores. 

En los últimos años, desde Fundación Somos Naturaleza hemos podido comprobar cómo estas alianzas pueden generar cambios concretos y cómo el intercambio de experiencias entre productores resulta especialmente valioso. 

¿Qué modelo de agricultura queremos para la Campiña Sur Cordobesa dentro de diez, veinte o treinta años? 

¿Podemos permitirnos no cuidar nuestro territorio?

🎥 Video Alzanatura

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